Caida inesperada
Caída inesperada
Al conocerse la noticia, todo el mundo suspiró y calló varios segundos antes de reaccionar. La noticia de mi muerte cogió a todos por sorpresa por lo inesperado de su naturaleza, “un accidente en moto” “una noche demasiado larga” “una vida demasiado corta”. Ella lloró, él también, vi en ellos cara de circunstancia, un cariño, con esa emoción solamente ya me basta. Los hubo que no vinieron, por falta de fuerzas o ganas y también los que ni siquiera sabrán que hoy he muerto.
Tenía todo lo que quería, sobrevivía felizmente con lo que tenía. Paciente de mis circunstancias y la dirección errada de algunos (muchos) de mis actos, no hicieron de mi alguien popular pero conservé siempre mis buenos amigos. Lloré en las despedidas pero solo cuando ya se habían ido y a veces me siento muy arrepentido por no haber expresado frente a los huidos todo lo que sentía, en vuestra presencia, en la tuya, en la mía. Dije hasta luego sin saber que era adiós, la carretera estaba mojada, quizá iba demasiado deprisa, no se, de repente cuando besaba el suelo todos pasasteis por mi cabeza.